"La información ha sido siempre un arma de poder. Controlar la información es controlar lo que la gente conoce y, por lo tanto, condicionar su visión de la realidad y, con ella, sus acciones"

sábado, 28 de mayo de 2011

El mayor enemigo del movimiento 15m, es el individualismo unilateral


Los movimientos revolucionarios que han ocurrido a lo largo de la historia, su triunfo o fracaso ha ido determinado por la batalla ideológica entre los precursores en el seno del movimiento, y las masas que lo apoyan. Por eso es muy importante la divulgación y comprensión de esta batalla política y sus peligros; bien para la propia autocrítica o bien para la acumulación de experiencias en este tipo de movimientos.

 En el caso particular del movimiento “15M”, consensuado como apartidista y estructurado como asambleario. Las asambleas son la fuente de la línea política y de las ideas; así como el máximo órgano decisor. La asamblea decide que camino se sigue en función de que alternativas se exponen en la misma. Los precursores tienen un papel importantísimo y una gran responsabilidad, porque de ellos nace la mayor parte de la iniciativa en las asambleas y son los que, por así decirlo, inician los debates con sus respectivas ponencias e introducciones. Para recapitular hasta este punto, podemos decir que la asamblea, mayoritariamente es formada por las masas, que son personas que acuden regularmente a las asambleas para aportar opiniones, y en conjunto forman el poder ejecutivo. Los precursores son personas, que inicialmente formaban de las masas, pero deciden voluntariamente elevar su grado de implicación y responsabilidad en el movimiento 15M, y por tanto su trabajo particular influye en mayor medida sobre la asamblea que cualquier otro individuo que forma la masa de la asamblea en sí, pero solo a escala particular. Por tanto, existe una diferenciación clara entre estos dos grupos que componen el movimiento 15M.

El asamblearismo reúne una serie
contradicciones y en determinados casos
pueden debilitar la unidad popular.
Por ello un punto inevitable es el enfrentamiento implícito entre los dos grupos; masas y precursores. Los ciudadanos que deciden implicarse a un nivel superior, pueden y por tanto quieren, aun de forma inconsciente, influir sobre las asambleas a través de la información expuesta en las ponencias iniciales, o bien utilizando su posición “privilegiada” dentro del grupo precursor para tomar decisiones que luego conducen inevitablemente a la masa en una dirección o en otra en función del desarrollo de la asamblea misma, y también poco a poco al familiarizarse con la acción de intervenir en público, disponen de un poder de síntesis y de elocuencia mayor que los individuos que componen la masa de las asambleas. La diferenciación es clara, existe un grupo con mayor poder. Pero esto no tiene porque ser un motivo de división, pero si es un motivo de lucha ideológica. Por ello, la gran cuestión de este movimiento y lo que va a determinar su triunfo es si esta lucha ideológica trabaja por la unidad o por la división.

Voy a definir a continuación que significa trabajar por la unidad y lo que antagónicamente trabaja por la división. Y por tanto, voy a enunciar que posturas favorecen el naufragio del movimiento 15M, y otras bien distintas, que trabajan por la unidad y la fuerza de este movimiento (lo que voy a escribir ahora se basa en experiencias propias en el seno de la acampada de “democracia real ya” en la ciudad de Alcoy, y también me baso en mis posiciones, evidentemente es mi visión personal, aunque voy a intentar ser lo más imparcial y objetivo posible).

Es verdad que todos los que formamos y nutrimos el movimiento 15M buscamos un mismo fin, y es que el pueblo sea soberano de forma radical. Es decir, que el pueblo trate y decida sobre sus asuntos, que conozca de forma transparente el desarrollo de las fuerzas de trabajo, la riqueza producida, las necesidades conjuntas de las diferentes áreas que componen la sociedad y aplique su voluntad por medio de asambleas populares. No obstante cada uno de nosotros, individualmente, cree que para llegar a este fin son necesarios unos medios determinados. Y estos medios en muchos casos, son opuestos a los que otro individuo piense. En diferentes palabras, cada uno de los que componen en movimiento tiene una ideología propia, diferente en mayor o menor medida del resto del grupo. A pesar de querer todos lo mismo, cada uno imagina un camino diferente para llegar al mismo destino.

Por ello, este hecho de discordancia ideológica particular, unido a la situación de pugna entre las masas y los precursores descrita anteriormente, es en sí el mayor problema al que se enfrenta el movimiento 15M, y posiblemente es la causa principal del colapso de los movimientos populares y asamblearios que se han desarrollado a lo largo de la segunda mitad del siglo XX y hasta nuestros días. El enemigo más peligroso de estos movimientos, somos nosotros mismos, como individuos, que pretendemos conducir a las masas donde nos interesa de forma egoísta sin pensar. Además el mantener esta dinámica de forma reiterada, a efectos prácticos nos transforma en el enemigo más peligroso del movimiento.

Por ello, creo que todos los que formamos la estructura de este gigantesco movimiento que pretende cambiar la realidad social en el estado español, y que sirve como referencia revolucionaria en el mundo, deberíamos hacernos responsables de que esta situación de pugna y discordancia ideológica no carcoma la estructura del movimiento.

Y esto se consigue haciendo un esfuerzo colectivo e individual, que consiste en fortalecer la unión rechazando disputas ideológicas superfluas e improductivas en las asambleas populares y en el corazón de las acampadas. El movimiento tiene que concentrarse en acumular un apoyo masivo, y esto solo se puede conseguir buscando el mayor consenso posible en una, dos o incluso tres medidas o puntos concretos que puedan abrir una brecha en el poder oligárquico. Unir a todo el pueblo para coordinar un golpe tan potente que destruya el pilar fundamental en el que se sustenta el poder político en el estado español; y este pilar es, por ejemplo, la ley electoral. Porque al margen de nuestras diferencias ideológicas, todos tenemos el mismo enemigo y el mismo fin, que es terminar con la oligarquía.

Si nos enfrascamos en elaborar decenas de propuestas, y debatir sobre temas, que a pesar de ser muy interesantes, son improductivos a escala inmediata; todo esto, junto con los problemas estructurales descritos anteriormente inherentes al asamblearismo, son el reflejo de la discordia, la división y la derrota.

Podemos conseguir todo lo que nos propongamos,
pero primero tenemos que proponérnoslo

Si por el contrario el movimiento 15M concentra todas sus fuerzas de masas en conquistar la ley electoral, ganaremos la primera batalla, y esta victoria resultara ser el punto de inflexión que, nos llevara implacablemente a ganar la guerra. De forma análoga supondrá la primera página escrita de esta nueva historia, que la escribirán los pueblos. Es decir, Nosotros.

sábado, 21 de mayo de 2011

Tienen miedo, porque saben que su democracia es peor que la nuestra


La agencia Fitch, vuelve a rebajar la deuda de Grecia, mientras que el FMI dice que Irlanda necesita mas ayuda para devolver su deuda. En España también la deuda española vuelve a ser puesta en duda por los “mercados”, es decir que vuelve a superar los 247 puntos básicos (el diferencial entre la deuda española y la alemana). Si esto es una democracia, ¿por qué tenemos que hacer lo que nos dictan los mercados? O mejor dicho, ¿porque nuestros gobiernos prefieren hacer caso de lo que dicen los mercados y no lo que dice la población? Por ejemplo, la reforma de las pensiones se hizo de espaldas a la población, y es sabido que había un absoluto rechazo entre la sociedad a la medida de retrasar la edad de jubilación a los 67 años ¿Por qué no se hizo un referéndum? La respuesta es obvia, aun así la voy a decir; y es que nuestros gobernantes utilizan a la opinión pública como si se tratara del viento, es decir, un velero no puede ir contra el viento, pero si puede utilizarlo según le interese y prestando atención a su fuerza para no ser derribado. Sin embargo no pretenden, ni les interesa ir a favor del viento, porque el viento pretende ir a sitios donde el barco, o los políticos, no tienen interés en pasar. De todas formas, a pesar de que los políticos tienen mecanismos para controlar esa opinión pública, esos mecanismos son insuficientes cuando la gente sale a la calle y se encuentra de morros con la realidad, y eso es lo que esta pasando actualmente en España.

Hay muchos pseudoanalistas económicos y políticos hablan en las tertulias sobre las manifestaciones que acaecen en multitud de ciudades españolas, sobre todo capitales de provincia, y señalan –voy a tratar de sintetizar sus posturas- “que los manifestantes no saben lo que piden”, y que “son ellos los que tienen que cambiar, no el sistema”. Hay una opinión muy extendida en algunos sectores (minoritarios) de la sociedad, y todos los medios y analistas coinciden con esta idea que dice que, la mayoría de la sociedad ha vivido por encima de sus posibilidades y por tanto “¿por qué protestan?”. También otros analistas coinciden en que no se puede pedir “mas democracia”, “porque lo que tenemos aquí en España, ¡ya es una democracia!”.

¿Pero que clase de democracia es esta, en la que el poder, formado por dos grandes partidos, crítica y pretende prohibir que las personas salgan a la calle a protestar por la absoluta negligencia del poder? Es obvio que el pretexto de que estas concentraciones vulneran la libertad de los votantes es una completa falacia. Esta claro que estas concentraciones van a perjudicar el monopolio de los partidos mayoritarios sobre los medios de comunicación en plena campaña. Parece ser que las personas van a estar más pendientes de que la gente se moviliza y no necesita insultos y mentiras para poder organizarse de forma civilizada y por ello van a olvidarse de que tienen que elegir entre Partido Popular o Partido Socialista. Por ello, manifestarse, es un atentado a la libertad de votar al PP o al PSOE, y no a la libertad en sí misma. De hecho, creo que puedo asegurar que lo que entiende el poder por “libertad” esta intrínsecamente relacionado con “votar al PP o al PSOE”. Si existe algo que pueda amenazar el monopolio de la “partitocracia” entonces, estos factores “desestabilizadores” se convierten automáticamente en “antisistema”, “radicales” y demás adjetivos peyorativos que acompañan toda una serie de prejuicios y de ideas preconcebidas que enfrentan y dividen a la sociedad.

Parece un poco contradictorio que estos “antisistema” y “radicales”, que normalmente la sociedad suele relacionar con violencia y delincuencia, sean capaces de organizarse de forma ordenada y cívica; y montar asambleas, discusiones, y formar comedores, guarderías, etc. Resulta muy fácil entender lo mucho que incomoda al PP y al PSOE esta situación, porque le recuerda al pueblo lo que es la autentica democracia, en vísperas de que la particular democracia que tenemos en España pase su examen. Sobretodo porque es imposible de manipular. Los medios no pueden mentir sobre lo que ocurre en estas concentraciones, porque toda persona que quiera comprobar lo que sucede, solo tiene que visitar la plaza de su pueblo. Esto supone un serio problema para el poder establecido. Normalmente, cuando esto ocurre en lugares remotos o aislados, los medios tienden a dar una versión de los hechos que refuerza las posturas de los partidos mayoritarios. Así funcionaba el juego, hasta ahora.

Ahora que estamos todos levantados y hemos decidido que esto tiene que cambiar, tenemos que preguntarnos ¿Qué queremos cambiar y como? No podemos eludir esta pregunta, sabemos que nada va a cambiar si no lo cambiamos nosotros mismos. Es evidente que los que están arriba no quieren que nada cambie, porque posiblemente tuvieran que abandonar sus puestos. Porque creo que en lo fundamental estamos de acuerdo, y es que no necesitamos más especuladores, ni más mercados financieros, ni más burócratas, ni más reyes, ni más corruptos, ni más ejércitos, ni mas agencias de calificación, ni más fondos monetarios, ni más organización mundial de comercio, ni mas Emilio Botín, etc. La lista es muy larga, pero como estos tipos se han llevado todo nuestro dinero, ahora nadie nos da trabajo y tenemos mucho tiempo libre para escribirla. Así que, sabemos lo que no necesitamos, pero ¿y lo que sí necesitamos? En mi opinión, lo primero que necesitamos es entender que no iremos a ninguna parte sin una orientación y sin un proyecto claro y discutido. Tenemos medidas, tenemos propuestas, también tenemos muchas ganas, pero, ¿cómo se va a materializar? Reitero que nadie nos va a dar nada.

Manifestantes de madrid
Para terminar quiero que toda la sociedad española comprenda que lo que ocurra en las próximas semanas aquí en España, va a marcar de forma importante la trayectoria económica, política y social de nuestro país y tal vez de toda Europa. Así que, compañeros, solo me queda decir que ¡no permitamos que el movimiento 15M se apague, sin al menos haber conseguido algo! 

jueves, 19 de mayo de 2011

Crítica a la plataforma democracia real ya


Desde la solidaridad y la unidad con las movilizaciones que ha impulsado la plataforma “DEMOCRACIA REAL YA”, quiero hacer una critica a la dirección de la plataforma.

Personalmente estoy radicalmente a favor de la movilización social, además de que “ya era hora”, pero no sólo por eso, si no también porque la firme determinación de estas personas, a pesar de la lluvia, de la presión de la policía y las autoridades y de otros factores, están consiguiendo resistir y abrir una brecha en el tejido bipartidista que acapara los medios, además en plena campaña electoral, y esto es fundamental. Los medios, sean conservadores o liberales, no pueden omitir estas protestas, como mucho “ningunearlas” en la segunda pagina, pero al menos son presentes en la vida pública y ocupan tiempo en las tertulias, en los espacios de los medios y en la misma realidad física con su presencia en las calles y en las conversaciones de la gente. Porque la realidad no sólo la construyen los medios –aunque a veces nos dé esa sensación-. El poder oligárquico ya esta imaginando las formas de poder dividir o desmontar la movilización, y para ello emplea a sus secuaces del Partido Popular y al Partido Socialista -así como sus medios de comunicación asiduos- para generar una campaña de desprestigio que por ahora ha generado más desarraigo de la opinión pública al poder vigente, el cual se proclama democrático, mientras que por otra parte criminaliza la democracia cuando se manifiesta de su forma mas pura, la asamblea popular. Parece que estos hombres de traje y corbata y que van en coches oficiales quieren atribuirse la democracia ¿Quieren convencernos de que sin parlamentarismo, sin recortes, sin mentiras, sin insultos, sin monopolización de la información no habría democracia? Yo creo que es una batalla que no pueden ganar por la vía del linchamiento mediático, y por ello tienen miedo y ladran como perros asustados, se muestran a la defensiva, como sí unos cuantos miles de personas acampados y debatiendo de forma asamblearia y pacifica en una plaza, pusieran en duda el poder “democrático” del gobierno. Después de todo parece que la frase que acabo de decir es una absoluta obviedad, aun pretendiendo ser irónica.

Estoy eufórico, por ver que por fin, se ha hecho lo necesario y justo. Protestar. Parecía imposible, pero se ha hecho. Lo verdaderamente impresionante es la solidaridad de los ciudadanos del mundo con las protestas iniciadas en España. En países como en Estados Unidos, Francia, Italia, etc. También hay convocadas acampadas solidarias frente a las embajadas españolas, así como acampadas de protesta contra sus respectivos gobiernos. Esto parece un sueño, a pesar de lo fácil que resultaba salir a la calle. La pregunta que me hago ahora es: ¿Cómo va la oligarquía a salirse con la suya, después de que quede patente el enorme apoyo popular que tienen estas protestas? Parece mentira lo delicado que es su poder, de repente la gente, sale a la calle para proclamar que no están de acuerdo con la política del gobierno ni con las propuestas de la oposición, y, evidentemente, la inmensa mayoría de la población lo ve justo y lo apoya. La oligarquía no puede estrangular este movimiento cuando todavía se encuentra en la cuna mediante la fuerza, porque en el contexto mundial de revueltas democráticas, despertaría un odio implacable entre la población, además de ser la prueba de la completa demagogia e hipocresía de los agentes políticos –a pesar de que a algunos no nos hacen falta mas pruebas- por alentar las revueltas democráticas en los países del norte de África, mientras que por otra parte se ataca a los movimientos “prodemocracia”, acusándolos de radicales y antisistema de forma infundada y atentando contra la inteligencia. Parece que la chispa de la revuelta se ha prendido. Por tanto, tenemos que trabajar para que esta chispa no se apague, porque no nos quepa duda que nuestros enemigos están soplando hasta la saciedad para apagarla, antes de que la mecha recorra el corto camino –en el caso de España- que la separa de la paja seca, la pólvora, la gasolina y la goma2.

"Tomemos la calle" ¿Solo la calle?
Aquí viene mi critica. Y es que pienso que la decisión de que la concentración sea “apolítica” es su talón de Aquiles. Para que una revolución triunfe, tiene que existir una fuerza política que represente las legitimas aspiraciones de las personas que forman la movilización o simpatizan con ella, porque, ¿de qué forma si no se va a materializar esta voluntad de cambio si no es por medio de la toma del poder? ¿Acaso cree la dirección de la plataforma que la oligarquía española va a ceder sin mas? España no es Egipto ni Túnez, Aquí el imperialismo tiene muchísimo que perder, además de que en Egipto no se consiguió absolutamente nada, así que si la dirección de la plataforma esta intentando emular a estos países lo esta haciendo francamente bien, por ahora. ¿Y porque no se consiguió nada? Porque, tan pronto como prendió la protesta, se apago. Por la sencilla razón de que la protesta no pretendía la toma del poder, y el poder sigue en manos de los mismos. ¿No vamos a aprender nada de nuestros compañeros egipcios? Si queremos un cambio, ¿porque no tomamos el poder, y lo hacemos nosotros mismos? Queremos que la cosa cambie pero no pretendemos cambiarla nosotros. No cambiara nada hasta que no tengamos el valor de levantarnos y cambiarlo, esto hay muchos que lo saben, pero no lo dicen. Pero, ¿es que de verdad los revolucionarios de verdad vamos a permitir que se desaprovechen las optimas condiciones que existen en España para una revolución?

Hace falta un debate ideológico urgente con la dirección de la plataforma, y someter a debate lo que esta ocurriendo, y aprender de las revueltas en los demás países. Este problema no se puede aplazar. La revolución, si es que se pretende hacer una, no se va a hacer por arte de magia. Una sociedad mas justa no se va a construir desde la tienda de campaña o detrás de una careta de “anonymous”. A los banqueros, burócratas y magnates les dan miedo las multitudes en la calle pidiendo democracia, pero aun les da mas miedo ver multitudes en las calles con banderas rojas pidiendo el poder. ¿Por qué tenemos que huir de esto? Esta claro que seria la excusa perfecta para que la policía cargara contra la manifestación, pero tarde o temprano la movilización terminara por sí misma si nosotros nos quedamos acampados en la plaza sin hacer nada, por muchos que seamos, ellos obviamente siguen manejando la maquinaria del estado o los bancos. Por ello, esta batalla es contra el tiempo. Nuestra victoria, solo dependerá de sí seremos capaces de organizar, en el tiempo que tarde la oligarquía en idear un plan para sembrar la discordia, un movimiento político capaz de construir una alternativa con suficiente apoyo popular como para hacer posible en la practica un golpe de timón, y no solo eso, empezar a construir una sociedad más equitativa y mas justa. Solo después de esto habremos triunfado, mientras tanto, estamos como mucho haciendo que los banqueros y burócratas se remuevan en sus despachos. Además, tenemos que tener clara una cosa, si al final logramos reunir las fuerzas y los apoyos suficientes como para representar una oposición importante al poder, sacaran los tanques a la calle, y de nada nos servirá pedir ayuda internacional, o una resolución de la ONU (...). Así que una vez iniciada la marcha, esta no puede detenerse. Por muy democráticos que digan ser los que nos gobiernan, tenemos que tener claro que son unos fascistas reaccionarios, que no les temblara el pulso cuando den la orden de disparar a matar -que ojalá no llegue a suceder-. Si sabemos esto, ¿por qué huimos de la organización política? ¿Alguien piensa que ellos no van a disparar? Por muy justas que sean nuestras demandas, por mucho apoyo que tengamos, por muchos que seamos, siempre hay lacayos dispuestos a acatar ordenes marciales contra los “guarros”, siempre habrá gente que piense que detrás de todo este movimiento hay una conspiración “judeo-masónica”. Si sabemos esto, y lo aceptamos, ¿porque no empezar ahora, ya, a construir nuestra alternativa política y a discutirla en la calle? ¿Y si esa alternativa ya existe, porque no apoyarla y fortalecerla en las asambleas populares?

Reitero, no vamos a conseguir nada hasta que no discutamos “como” pretendemos conseguirlo. A nuestros bisabuelos, abuelos y padres nunca les han regalado ningún derecho o ninguna concesión democrática, todo lo que consiguieron lo tuvieron que luchar. ¡Pensar que a nosotros nos van a regalar un mundo mas justo sin luchar es un error! Los estudiantes no pueden hacer huelga, como medida de presión sobre el poder para demandar algo, entonces ¿qué se va a hacer? Yo propongo que se discuta en las asambleas populares las propuestas de todos los partidos minoritarios y que se decida el voto unánime en las elecciones del domingo, y una posterior afiliación masiva, para reforzar el partido en cuestión, y que de cara a las elecciones generales este partido haya crecido lo suficiente como para representar una alternativa real a la “partitocracia-PPSOE”. ¡Eso si asusta a los banqueros!

Como mínimo creo que esto tendría que someterse a debate en las asambleas, de otra manera estaremos cometiendo un grave error, y lo vamos a pagar todos. Y lo peor de todo es que la democracia habrá fracasado una vez mas, y nuestros enemigos reaccionarios podrán decir eso de “la democracia ha triunfado”.

¡No podemos permitirlo!
¡La organización de un movimiento político es el primer paso para la revolución!
¡No permitamos que se apague la movilización, sin sí quiera conquistar algo!
¡Ni un paso atrás!  

COMPAÑEROS, MAXIMA DIFUSIÓN


miércoles, 18 de mayo de 2011

La democracia esta en las calles, no en los edificios del gobierno


La plataforma “DEMOCRACIA REAL YA” ha conseguido abrir los ojos a la sociedad y demostrar que existe un sector de la sociedad que aun conserva las ganas de gritar y salir a la calle. Esto hace que la inmensa mayoría de la sociedad española sea consciente de que es posible decir “estoy hasta los huevos de este sistema económico, político y social”. Los que antes gritaban “democracia” y “libertad” cuando en cuba o en china algún energúmeno pagado por los gobiernos occidentales se manifiesta en contra del régimen vigente en aquel país y posteriormente era detenido, resulta que ahora demonizan a los “antisistema” de la puerta del sol. La policía desalojó a media madrugada la acampada que tuvo lugar en la puerta del sol ¿Por qué?. La escasa cobertura que ofrecen los medios de comunicación da que pensar en el inmenso miedo que tiene la oligarquía española de estas manifestaciones y su posible reproducción en la sociedad. Sobretodo lo que les da mas miedo es que este movimiento haga el suficiente ruido en la sociedad como para abrir un clima de opinión sobre la necesidad de un cambio. Por ello quieren apagar la mecha antes de que toda la paja seca, la pólvora y la gasolina que se ha acumulado, estalle de forma violenta y amenace el régimen de la “partitocracia”.

Resulta que por noticias de menos importancia, los medios establecen una cobertura masiva, y reiteran noche y día determinados sucesos que carecen de relevancia para la inmensa mayoría de la sociedad. Parece ser que cuando realmente ocurre algo que puede cambiar la realidad de España y de verdad importa a una abrumadora parte de la sociedad, los medios hacen oídos sordos, y además se empeñan en ofrecer una visión negativa de estas movilizaciones, utilizando adjetivos peyorativos, como “comunistas”, “antisistema”, “radicales”. Parece que intentan utilizar la herramienta más antigua para disuadir protestas, y esta consiste en engañar a una parte de la población, mas conservadora –e ignorante- para que se muestre hostil hacia estas manifestaciones y vea a este sector de la sociedad como su enemigo. Sin ir mas lejos, ayer intereconomia (...) decía que la manifestación en realidad estaba llena de “infiltrados” del PSOE, porque no se oían muchas consignas contra Zapatero, solo se oían consignas contra Emilio Botín (...). Parece que en intereconomia aun piensan que en España gobierna “el rojete de Zapatero”. Pero no solo los medios que aseguran ser “fascistas y reaccionarios” están criticando la movilización, también los medios que aseguran ser liberales y progresistas –a pesar de ser “fascistas y reaccionarios” también- están echando pestes de la movilización o como mínimo relegan la noticia a la “segunda página” de que cientos de miles de personas se han manifestado en contra del sistema vigente. ¿Qué clase de instituciones son las responsables de nuestra información? Parece mentira que después de toda la cobertura que han dado los medios a las manifestaciones en países árabes, ahora se omitan de forma tan deliberada manifestaciones tan multitudinarias en España, utilizando como escusa la campaña electoral. En las ultimas horas se han prohibido sistemáticamente las manifestaciones en las ciudades de Granada y Madrid, las autoridades se apoyan en la ley electoral que prohibe expresamente las manifestaciones a menos de una semana de la fecha de votaciones (...). La asamblea directiva de la concentración de Madrid dice que aun no ha recibido ninguna comunicación oficial por parte de las autoridades y piensan quedarse en la calle hasta saber más.

Las reivindicaciones del grueso de esta plataforma manifiestan una democracia mas participativa, una reforma de la ley electoral y un cese de las privatizaciones. Algunos medios liberales, acusan a esta plataforma de proponer medidas “anticuadas” y “retrogradas”, por ser intervencionistas. Yo personalmente creo que los medios que hacen estos análisis tan descerebrados no merecen tener la responsabilidad informativa que poseen. Es muy importante lo que esta ocurriendo, parece que forma inconsciente toda la sociedad había pensado que los españoles no serian capaces de levantarse y plantar cara ante la ofensiva del sistema. Pero parece que la mecha del descontento que prendió hace poco por Europa, y sobretodo en Grecia esta contagiándose por fin a la península ibérica. Lo increíble de todo esto es que, en la practica los sindicatos han sido relevados de su “supuesto” papel de defensores del pueblo. Mientras que los sindicatos pactan con el gobierno y la patronal, para ponerse de acuerdo en “que recortamos esta vez”, los “indignados” salen a la calle para discutir de forma asamblearia y democrática “que hacer”.

Parece que la divergencia entre clase política y población es cada vez más grande, y lo mejor de todo, es que cada vez es más fácil de ver. Es casi imposible de disfrazar la naturaleza del sistema totalitario mercantil. Este sistema deja claro en todo momento que es antihumano, si de verdad pensamos esto, después de todo no sea tan malo ser un “antisistema”.

¡Ni un paso atrás compañeros!

Libia, el próximo paraíso de Halliburton

Después de tres meses de conflicto en Libia, los gobiernos occidentales siguen apurando los mecanismos para conseguir su “revolución”. Toda la carne esta en el asador, por un lado tenemos los bombardeos de la maquinaria aérea de la OTAN y sus aliados en oriente medio como Qatar y Emiratos Árabes, mientras que por otra parte, se asesora a los rebeldes libios de forma financiera y armamentística, así como el envío de funcionarios de los ejércitos para brindar apoyo estratégico. Es muy patente la actuación de comandos, así como fuerzas especiales de diferentes países en operaciones de sabotaje. Los MOE (españoles), por ejemplo, tienen misiones en Libia actualmente y no es el único cuerpo de operaciones que actúa en el país africano, todos conocemos la presencia de comandos británicos y las declaraciones de Obama donde permitía a la CIA “operar” en territorio libio –a pesar de que la CIA nunca ha necesitado autorización pública para operar donde le ha venido en gana-.

La oposición Libia abre embajada en Londres
En el terreno diplomático, la ofensiva de los gobiernos occidentales es implacable. Desde que el gobierno Frances reconoció a la oposición de Libia como “los representantes legítimos del pueblo libio”, se inicio una serie de ataques contra las relaciones del gobierno, hasta ahora soberano de Libia. Parece que de forma oportunista, Francia cree que una panda de promonárquicos y antidemocráticos, que iniciaron las protestas prendiendo fuego a edificios en sus ciudades y disparando contra civiles, son ahora los representantes legítimos de un pueblo que sigue mostrando su apoyo al gobierno constitucional vigente, o como dicen los medios occidentales, a los “gadafistas”. La mayoría de gobiernos alineados con Estados Unidos, permitieron la semana pasada que los rebeldes libios abrieran embajadas en sus respectivos territorios, de forma que no hay vuelta atrás. A pesar de que la resolución de las naciones unidas habla explícitamente de la imparcialidad en el conflicto. Esta resolución deja totalmente claro que el objetivo de la operación militar es “proteger a la población civil”, no obstante continuamente se bombardean ciudades, por estar relativamente cerca de lugares que la OTAN califica como “objetivos militares”. Esta claro que las motivaciones que conducen a la intervención militar extranjera en el país norteafricano son infundadas, ya que si en algún momento hubo pruebas, estas se ignoraron, recuérdese que en la votación de la resolución, el representante indio denuncio que el informe que la ONU había elaborado sobre la situación en Libia no se discutió y apenas se leyó. De todas formas, el gobierno Ruso, a aclarado que sus satélites monitorizaron el espacio aéreo de Libia durante los “supuestos ataques a civiles, por parte de la aviación de Gaddafi”, y han confirmado que no hubo tales bombardeos. Sin embargo, la guerra continua, siguen habiendo bombardeos, y por tanto “daños colaterales”.

Parece que la ONU se lava las manos una vez más cuando el imperialismo mata. A pesar de que el gobierno libio accedió a un dialogo con la oposición, propuso un alto el fuego, y cumplir las resoluciones de la ONU, parece que nada puede detener la sed de sangre del imperio. De forma unilateral el imperialismo ha señalado que Gaddafi debe desaparecer, preferiblemente muerto, y que la oposición Libia tiene que hacerse con el poder, aunque esta no sea la voluntad del pueblo, eso a las potencias occidentales parece no preocuparles en absoluto. Poco a poco los tentáculos de la democracia van asestando golpes, contra la integridad del gobierno libio, uno a uno, los cercanos a Gaddafi, van muriendo o traicionando a su propio país y huyen al extranjero, con la esperanza de librarse así, de la redención que traen las bombas y los misiles de la OTAN. Gaddafi es un cadáver a efectos prácticos, porque va a ser perseguido hasta la muerte por los agentes occidentales. Los gobiernos democráticos quieren demostrar que nada puede entorpecer el avance del totalitarismo mercantil, y que el precio que hay que pagar es la muerte o la vida en prisión. El fiscal jefe de la corte penal internacional pidió ayer una orden de captura contra Gaddafi y su círculo de confianza por delitos de lesa humanidad, y sostiene que tiene pruebas suficientes para demostrar que es culpable. Poco importa a estas alturas, lo mejor que le podría ocurrir a Gaddafi es que le detuvieran para ser juzgado en este tribunal, ya que multitud de comandos que “disparan a matar” van tras su pista, como perros de presa.

Libia terminara siendo otro “Irak”, un paraíso de contratistas de seguridad privada y de empresas petrolíferas. La mayor petrolera en Libia, Arab Gulf Oil Company, ha declarado que va a cesar sus actividades hasta que Gaddafi deje el poder. Parece que las condiciones de explotación que proponen los rebeldes son más favorables para las multinacionales del oro negro, por ello, desde hace semanas, los rebeldes libios han fundado una empresa petrolera y un banco. Parece que serán monárquicos pero saben de finanzas lo suficientes como para entender que serán los próximos “jeques” del petróleo cuando el régimen constitucional vigente en Libia sea removido y sustituido por un totalitarismo mercantil, al modelo de Nigeria, o Irak.