"La información ha sido siempre un arma de poder. Controlar la información es controlar lo que la gente conoce y, por lo tanto, condicionar su visión de la realidad y, con ella, sus acciones"

lunes, 26 de septiembre de 2011

El ataque de la oligarquía se recrudece. Tienen miedo y no les faltan razones para tenerlo.

El sistema capitalista, en su inherente necesidad de crecimiento desbocado necesita de nuevas fuentes de riquezas. No importa si esas riquezas ya han sido reclamadas y pertenecen a otras personas. Las grandes corporaciones occidentales en asociación con los gobiernos totalitarios mercantiles saquean sin compasión las sociedades de este mundo.

Papandreu y el ministro de economía griego
Este saqueo puede darse de varias formas, pero el objetivo es el mismo: destruir la independencia de las naciones para que las empresas multinacionales y el capital extranjero se apropien de las riquezas. En Grecia por ejemplo de forma deliberada, el gobierno y la oposición, en forma de dictadura bicéfala, y con la inestimable ayuda de la policía fascista se esta prestando dinero al gobierno a cambio de destruir el papel del estado para que, debido a su premeditada ineficiencia, se justifique la venta de sus competencias al capital extranjero. Resulta que el dinero previamente prestado luego se tiene de devolver con interés, hasta el último céntimo prioritariamente antes de cualquier otro gasto social. Esto es una gigantesca estafa. El robo del siglo y, sin embargo, no se denuncia. Numerosos economistas señalan que: “para salir de una crisis se tiene que hacer todo lo contrario de lo que se esta haciendo en Grecia”.

Lo que estos economistas no saben o no quieren reconocer, es que la crisis es provocada y sirve como pretexto para la puesta en marcha de las herramientas para el transvase de riquezas que necesita el capitalismo para seguir creciendo de forma desbocada. Esto ya ha ocurrido en numerosas situaciones a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. Solo hay que seguir las huellas del Fondo Monetario Internacional en América Latina, Europa del Este, Asia y África.

Parece ser que después de exprimir a medio mundo no quedaba otro lugar donde poder continuar con el saqueo como se venia haciendo desde que el FMI fue creado. Ahora el capitalismo se ceba con sus propios vasallos. Estados Unidos y sus aliados más poderosos se alimentan dentro de su propio imperio, en la periferia. ¿Que situación tan grave ha llevado al capitalismo a correr el riesgo de desenmascarar su naturaleza depredadora frente a sus simpatizantes? No tiene opción, no puede permitirse buscar nuevas fuentes de recursos fuera de sus dominios cada vez mas reducidos por el avance de las potencias emergentes. Además, el mundo no sigue igual que en la década de los 90, cuando la caída de la Unión Soviética significo la ausencia absoluta de oposición al régimen totalitario mercantil que propagaba Estados Unidos y sus vasallos. Actualmente Estados Unidos no puede mantener todos sus frentes abiertos y se ve obligado a empujar a sus aliados a que inicien guerras allá donde existan recursos fuera del alcance de los lobbies occidentales.

En Libia por ejemplo, a pesar de que muchos autoproclamados “izquierdistas” no lo quieran ver así, acciones como el desbloqueo de fondos “de Gaddafi” y cedérselos al gobierno provisional revela que la verdadera intención de intervenir en Libia es para apropiarse de esos jugosos fondos hasta ahora en manos del pueblo libio. Porque en primer lugar esos fondos no pertenecen a Gaddafi sino a las empresas estatales. Bloquear esos fondos para posteriormente ofrecérselos a los promonárquicos lacayos corruptos del imperialismo que ocupan los puestos del gobierno de transición para que, naturalmente, paguen la factura de la intervención de la OTAN que les llevo al poder en forma de multimillonarios contratos con las multinacionales de los hidrocarburos francesas y británicas que sin vergüenza alguna están anunciando que “merecen posiciones privilegiadas por ser los primeros en reconocer a los rebeldes como representantes legítimos del pueblo libio”. Lo increíble es que esto último se presenta al público desinformado para que lo asimile y lo vea normal. Los sucesos de Libia que propiciaron el final de Gaddafi en el poder han sido patrocinados por los gobiernos occidentales aprovechando el contexto de revueltas en el mundo árabe. En asociación con la histórica oposición promonárquica de Bengasi, y algunos jóvenes ignorantes engañados, el imperialismo ofrece el poder estatal a la oposición de Gaddafi a cambio de mejores condiciones de explotación de recursos de las que disponían con el régimen anterior, lo que significa el acceso a grandes riquezas y por otro lado neutralizar la influencia de China en los países independientes no alineados como lo era Libia antes de estos sucesos. Así de sencillo. Quien afirme que en Libia se ha producido una revolución popular esta admitiendo su mas burda incomprensión de los hechos.

En España el objetivo es exactamente el mismo, robar. Solo que, en este caso, no es necesaria la intervención militar porque existe no existe oposición, mas bien complicidad por parte de la clase política y la alta burguesía. Aunque a diferencia de Libia el pretexto sea la “crisis”. Al igual que en Grecia, aunque de forma menos agresiva, se quiere diseccionar el estado para absorber sus competencias. Todas las medidas que el gobierno toma, van en la dirección de debilitar el papel regulador y protector que tiene el estado en la vida de los españoles. Ya sea por medio de la venta de competencias directamente al capital extranjero, como las cajas de ahorro que además son previamente “recapitalizadas” (o rellenadas) con dinero de nuestros impuestos. O por medio de debilitar ciertas competencias para favorecer a negocios privados, como lo es el tema de las pensiones, educación, sanidad, entre otros. 

La reciente medida de reformar la constitución es la más importante de ellas, ya que supone la perpetuación y protección de ese robo. Es evidente que el imperialismo y sus aliados conocen la posibilidad de que se de un cambio político en España y por eso esta medida supone un blindaje ya que solo podría ser revocado en el caso de que Partido Popular y Partido Socialista no pudieran oponerse en el parlamento lo cual es bastante difícil a causa de la actual ley electoral y otros factores como el totalitarismo mediático.

Polícia griega reprimiendo manifestaciones en Atenas
La agresividad de las campañas electorales de los partidos mayoritarios y sus esfuerzos por suprimir la inteligencia y el sentido común de los votantes mediante mensajes manipulados, demagogia, mentiras y la utilización del miedo como arma electoral además de la deliberada alusión al “que viene la derecha” gracias a la nefasta actuación a conciencia del Partido Popular definiéndose por un lado como los “recortadotes del gasto social” y por otro por la imagen de inoperancia e ineptitud de su candidato, Mariano Rajoy, que insulta continuamente a la inteligencia, prueban el interés de la oligarquía de resucitar al Partido Socialista para evitar que el bipartidismo desaparezca. La prensa se hace eco de las desafortunadas declaraciones de Esperanza Aguirre aclamando a la abolición de la enseñanza gratuita, mientras que Rajoy asegura conocer en sendero que “ilumina ese camino de la salida de la crisis”. Mientras que presentan a Rubalcaba como el Mesías y el “buen hombre”, que “enseña los dientes a los bancos” y que insto al gobierno a recuperar el “impuesto de los ricos” (impuesto del patrimonio). Los medios están presentando una situación de extrema gravedad en la que Rubalcaba es el único que puede salvarnos de “los malos de la película”. Si hacemos un poco de memoria nos acordaremos que hasta hace poco Rubalcaba, sin ningún tipo de duda existencial ni conflicto de principios ha pertenecido a gobiernos que han disminuido progresivamente la presión fiscal sobre las grandes fortunas, han utilizado el terrorismo de estado para deshacerse de sus adversarios, han inyectado dinero publico a los bancos, han aplicado recortes a diestro y siniestro con graves consecuencias para la inmensa parte de la población y ningún coste para las grandes fortunas, han patrocinado un modelo de crecimiento insostenible, han destruido a conciencia la industria para beneficiar a corporaciones extranjeras, han privatizado sectores estratégicos de nuestra economía…. La lista es interminable.

¿Este hombre pretende “sacarnos de la crisis”? En mi opinión solo nos quiere hundir más en ella. A esto, si Rubalcaba fuese sincero podría responder: “si, es verdad, pero no tenemos alternativa. Yo como socialista que soy, repartiré ese peso entre todos los trabajadores”. Claro, al fin y al cabo, ¿en que consiste la socialdemocracia?, pues sencillamente en intentar jugar con las reglas del juego que te dicta la oligarquía y a partir de ahí, repartir la miseria entre toda la clase obrera, para luego decir triunfalmente: “¡podría haber sido peor, porque si viene la derecha…!”.

("alinear a la derecha")
De todas formas nosotros sabemos que es posible jugar con otras reglas, unas reglas que decidamos nosotros. ¡Si que hay alternativa! Y esa alternativa poco a poco, inevitablemente, va cobrando fuerza. Pase lo que pase, el sistema capitalista engendra a su único y gran enemigo, la clase obrera conocedora de su condición y organizada en consecuencia. Para la destrucción del orden totalitario y la creación de un sistema libre y sostenible. La revolución, la única guerra legítima ha de venir de la mano de los oprimidos, los olvidados, los explotados, los indignados que pondrán fin a su letargo y juntos propinaran un golpe que destruirá la barbarie capitalista y sentara las bases de la civilización socialista.

¡Unidos venceremos!
¡Que viva la lucha de la clase obrera!

1 comentario:

  1. Cuanto mas amenazados se sientan, mas violentos seran, como ha sido siempre. Pero tarde o temprano las reglas las decididiran los ciudadanos trabajadores, y los grandes delincuentes que imponen su dominacion pasaran, esta vez definitivamente, a la historia...

    Saludos

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